miércoles, 24 de mayo de 2017

MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS O MARÍA AUXILIADORA

Es una advocación a María Auxiliadora, que rastrea su nombre desde el año 345 con Juan Crisóstomo, tomó fuerza con el Papa Pío V en el siglo XVI y fue definitivamente popularizada con el desarrollo de las obras educativas y apostólicas de Don Bosco en el siglo XIX. Aunque comúnmente se la asocia a la Iglesia Católica Romana, la Iglesia Ortodoxa conoce también la advocación desde 1030 en Ucrania cuando el país logró defenderse de una invasión bárbara, hecho que la religiosidad de la época atribuyó al auxilio de la Virgen María.

La advocación Auxiliadora no es en realidad nueva y era ya conocida en los primeros siglos de nuestra era por las primeras comunidades cristianas y los Padres de la Iglesia. En numerosas inscripciones cristianas encontradas en los territorios de hegemonía griega se encuentran dos títulos por medio de los cuales se refería a la Virgen María: uno es (Teotokos, Madre de Dios) y el otro es (Boeteia, Auxiliadora). Entre los Padres de la Iglesia que se refirieron directamente a la Virgen María como "Boeteia" se encuentra Juan Crisóstomo en una homilía del año 345, Proclo en el 476, Sebas de Cesárea en el 532. Después del tiempo patrístico, entendido este hasta el siglo V, otros personajes hicieron mención de dicho título como Romano Melone en el 518, Sofronio, arzobispo de Jerusalén, Juan Damasceno en el 749 y Germán de Constantinopla en el 733.

Las luchas centenarias entre naciones cristianas y musulmanas tendrían su culmen en el siglo XVI. El Islam había destruido ya el Imperio bizantino con la Caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453 y se preparaba para entrar a Europa. El Papa Pío V fue el principal promotor de una alianza europea con el fin de contrarrestar el avance de los otomanos a la cual se denominó la Liga Santa de 1571 (la segunda del siglo XVI) y que quedó conformada por España, Venecia, Génova, Malta y los Estados Pontificios. El 7 de octubre de 1571 se libró una de las batallas más importantes de la historia, la de Lepanto, en la cual fueron vencidas de manera definitiva las huestes otomanas y Europa occidental fue preservada de la invasión. Para el mundo euro católico de la época, la detención de dicha invasión fue leída desde una perspectiva religiosa de lucha entre el bien y el mal interpretado esta según los paradigmas medioevales y los enfrentamientos entre las dos religiones monoteístas. En tal caso, se concluyó que el éxito de los ejércitos católicos se debía a la intervención de la Virgen María que había ido en auxilio de los cristianos.

El Papa Pío VII, quien gobernó la Iglesia Católica entre 1800 y 1823, fue el segundo Pontífice romano que daría una gran importancia a esta advocación mariana. Le correspondió los años de la consolidación del Imperio napoleónico. Firmó con Napoleón Bonaparte un Concordato que parecía garantizar la paz entre la Iglesia y Francia en 1801. En 1804 fue a París para la coronación del nuevo emperador, pero sólo pudo ungirlo porque Napoleón se impuso a sí mismo la Corona. Bien pronto las aspiraciones ambiciosas de Napoleón entrarían en contraste con la influencia de la Iglesia. En 1806 el Papa se negó a sumarse a la exigencia de Napoleón de bloquear a Inglaterra, lo que condujo a una invasión francesa de los Estados Pontificios y puso en prisión al anciano Papa de 77 años de edad, primero en Savona y luego en Fontainebleau en 1809. En su cautiverio, situación esta que le causó un gran sufrimiento y deterioró bastante su salud, el Papa prometió a la Virgen que si recuperaba su libertad y volvía a Roma, declararía ese día como solemne en honor de María Auxilio de los cristianos. Bien pronto la suerte de Napoleón cambió y Pío VII recuperó su libertad. Llegó a Roma el 24 de mayo de 1814 y cumplió su promesa. De este acontecimiento, viene la tradición de la Solemnidad de María Auxiliadora cada 24 de mayo.

Pero la persona que más tendría que ver con la popularización de la invocación de María como Auxilio de los cristianos sería el santo educador de Turín, san Juan Bosco, quien veía el florecimiento de sus obras apostólicas y educativas entre los jóvenes como obra de la Virgen María. Don Bosco comienza a referirse a esta con el nombre de María Auxiliadora a partir de 1860, año en el que relata que la Virgen le manifestó su deseo de ser honorada bajo dicho título y su voluntad de que se le construyera un templo. Es posible que este deseo de afinarse a María como "Auxilio de los cristianos" tenga su razón de ser en la difícil época que la Iglesia Católica vivía en Italia con el avance de los movimientos nacionalistas que abogaban por la Unificación de Italia aún en contra de la existencia de los Estados Pontificios y por ende de la autoridad del Papa. Don Bosco estuvo muy cerca del pontificado del Papa Pío IX, el último Papa-Rey de los Estados Pontificios. Bien pronto la expansión de las obras salesianas en los cinco continentes tendrían como consecuencia la internalización de esta advocación de origen estrictamente europeo. Por otra parte, fundó el Instituto Hijas de María Auxiliadora con el fin de llevar el Sistema Preventivo Salesiano a las muchachas y de honorar a la Virgen bajo dicha advocación.

DIEZ COSAS QUE NO SABÍAS DEL 25 DE MAYO DE 1810


La Revolución de 1810 transformó la realidad de la época, ¿pero fue realmente una revolución?, ¿cómo fue la trama del proceso que llevaría a los conflictivos hechos de la Semana de Mayo?, ¿quiénes fueron realmente los protagonistas del 25? En esta nota intentamos iluminar algunos aspectos ocultos, o escamoteados, por la historia "vieja" oficial argentina.

1) CINTAS BLANCAS Y ROJAS

Era viernes. En la mañana del 25 en la PLAZA DE LA VICTORIA había parte de las tropas y no más de mil personas. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios habían usado durante las invasiones inglesas, pero FRENCH y BERUTI repartían cintas blancas y rojas, colores que simbolizaban la unión entre americanos y europeos. Según otra postura, el color blanco representaba la paz y la roja a la guerra. Un grupo de jóvenes, enviados los morenistas, gritaban consignas para alentar a la gente.

2) POCOS PARAGUAS Y A OSCURAS

El viento y la garúa constantes habían hecho que la gente se retirara de la plaza y los que se quedaron, un centenar de personas que soportaban el clima durante la tarde, se protegía bajo los aleros de las casas y galerías aledañas. La lluvia impedía que se encendieran las luminarias; las candilejas y faroles alimentados con aceite de potro o de bagual se apagaban, por eso se abrieron los postigos de todas las ventanas iluminadas desde el interior de las casas con candelabros. Muy pocos tenían paraguas, un artículo caro y de lujo, importado de Inglaterra y que vendía una sola tienda.

3) MUJERES

Un grupo de damas entusiastas que conocían los secretos de la revolución desde hacía tiempo, entre ellas, las mujeres de la familia VIEYTES, estaban en la Plaza de la Victoria, mezcladas con la multitud. Cinco días antes CASILDA IGARZÁBAL, esposa de NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, junto con otras mujeres instó a CORNELIO SAAVEDRA a oponerse a CISNEROS.

4) EN NOMBRE DEL REY

La Primera Junta declaró que gobernaba en nombre de FERNANDO VII. Para algunos era una estrategia a la que llamaron la "MÁSCARA DE FERNANDO". Pensaban que todavía no había llegado el momento. Los revolucionarios fueron conservadores, no declararon la independencia. En el Río de la Plata se siguió jurando en nombre de FERNANDO VII con la bandera española flameando en el Fuerte de Buenos Aires hasta 1815. La emancipación formal llegaría el 9 de julio de 1816. Así lo recuerda SAAVEDRA en sus memorias: Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor FERNANDO VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos,

5) LA PRIMERA JUNTA, UN ACUERDO POLÍTICO

La composición de la Primera Junta, en realidad, la Segunda Junta, surgió de un escrito presentado por FRENCH y BERUTI respaldado por un gran número de firmas. En el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, el pueblo había votado la destitución del VIRREY CISNEROS y pidió al Cabildo asumiera el poder y nombrara una Junta. Pero el Cabildo interpretó esto a su manera y nombró una Junta presidida por el ex virrey. Fue un escándalo: esta Junta renunció el 24. El 25 de mayo, por la presión popular, se nombró una Segunda Junta. Los nombres de sus integrantes fue el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: LOS CARLOTISTAS, LOS JUNTISTAS O ALZAGUISTAS, y EL "PARTIDO MILICIANO". BELGRANO, CASTELLI Y PASO eran CARLOTISTAS. Los partidarios de ÁLZAGA eran MORENO, MATHEU Y LARREA. SAAVEDRA y AZCUÉNAGA representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de ALBERTI, esta pertenencia es más problemática.

6) MÁS UN CAMBIO DE GOBIERNO QUE UNA REVOLUCIÓN

En 1810 Buenos Aires tenía una población de 45.000 habitantes, los sectores populares estaban formados por grupos muy amplios y heterogéneos de personas, incluidos los esclavos, que trabajaban como artesanos, peones, jornaleros, vendedores ambulantes y demás. No se puede saber con exactitud cuántos de ellos participaron en el movimiento revolucionario porque no hay documentos. De ahí que los historiadores concuerden en la idea de que el 25 de mayo no se produjo una revolución sino que a partir de esa fecha el proceso revolucionario comenzó a dar sus primeros pasos.

7) NO FUE UNA REVOLUCIÓN POPULAR

Uno de los mitos sobre la SEMANA DE MAYO es que se trató de una revolución popular. Lejos de ello fue una revuelta de un sector de la clase decente de criollos y españoles adinerados que temían la participación de la chusma tanto como los partidarios del virrey. Por eso, cuando las cosas arrancaron en la dirección incorrecta y SAAVEDRA y CASTELLI insólitamente aceptaron el 24 de mayo integrar una Junta presidida por CISNEROS, en una actitud que parecía una traición, BERUTI, LÍDER DE LOS CHISPEROS que integraban la temible LEGIÓN INFERNAL, amenazó con que tañiría la campana del Cabildo para convocar al pueblo. El susto de los españoles y criollos, partidarios y contrarios de la continuidad del virrey, hizo que todo volviese atrás.

8) FUE RESISTIDA EN MENDOZA Y OTRAS PROVINCIAS

El haber derrocado al virrey y a la junta que en principio se había formado para representarlo, reemplazándolos por la Primera Junta fue algo escandaloso para muchos y por lo tanto las primeras reacciones en el virreinato ante lo sucedido fueron disímiles. En Córdoba se armó una contrarrevolución presidida por LINIERS; Mendoza tuvo algunas reticencias en aceptar a la Junta; en Salta hubo muchas discusiones; la resistencia fue activa en el Alto Perú, Paraguay y Montevideo. Mendoza en un primer momento dudó pero luego apoyó a la Revolución. Esta provincia no tuvo durante los primeros años un peso determinante y se limitó a enviar a sus diputados a la Junta, entre ellos, TOMÁS GODOY CRUZ. Este adquirió un peso mayor a partir de 1814 y cuando el plan de SAN MARTÍN se empieza a ejecutar desde Mendoza y se instala aquí con una base fuerte.

9) LA MASONERÍA ESTUVO DETRÁS DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

Según algunos historiadores el movimiento de mayo de 1810 fue promovido por dos logias masónicas: LA LOGIA INDEPENDENCIA Y LA SOCIEDAD DE LOS SIETE. La primera nació en 1810 y estuvo presidida por JULIÁN ALVAREZ: esta logia habría servido de base para la creación de la LOGIA LAUTARO de SAN MARTÍN y ALVEAR. LA SOCIEDAD DE LOS SIETE nació con el movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809 (ocurrido en Chuquisaca y que fuera antecedente del 25 de mayo de 1810), y llegó a tener nueve miembros: MATÍAS IRIGOYEN, CASTELLI, CHICLANA, DONADO, PASO, NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, VIEYTES, BELGRANO, y BERUTI: todos eran masones. La mayoría de ellos tuvieron participación fundamental en las reuniones de LA JABONERÍA DE VIEYTES, en el CAFÉ DE MARCO (las dos, cocinas de la revolución), y en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. De los nueve miembros de LA SOCIEDAD DE LOS SIETE, tres formaron parte de la Primera Junta: PASO, CASTELLI y BELGRANO. Esta sociedad secreta fue un desprendimiento de una logia anterior llamada LOGIA SAN JUAN DE JERUSALEM, que tenía entre sus miembros a PEÑA y VIEYTES, quienes iniciaron en dicha logia a BELGRANO, BERUTI, PASO, SAAVEDRA, ALVAREZ THOMAS, y a los tres hermanos BALCARCE. Otros historiadores sostienen que las logias mencionadas nacieron de influencias de logias inglesas durante las invasiones a Buenos Aires en 1806 y 1807.

10) ENFERMEDAD, TRAICIÓN Y OLVIDO PARA LOS HOMBRES DE LA JUNTA

SAAVEDRA: Fue destituido, y luego restituido en sus grados militares. Estuvo un tiempo confinado en Arrecifes y luego volvió rehabilitado para desempeñar cargos militares de escasa importancia. Murió absolutamente olvidado.

MORENO: Su paso por el poder fue efímero pero intenso. Murió en alta mar en una fragata inglesa, cuando viajaba a Londres a cumplir una misión encomendada por la Junta. Su hermano MANUEL siempre sostuvo que MARIANO fue envenenado por disposición de sus enemigos.

PASO: Desempeñó cargos importantes durante mucho tiempo y militó en la Masonería en mayo de 1810. Murió en 1833 a los 72 años, y en el más absoluto olvido.

ALBERTI: Durante una acalorada reunión en el Fuerte, el sacerdote murió de un síncope el 2 de febrero de 1811. Tenía 48 años.

AZCUÉNAGA: Fue el único miembro de la Junta que tuvo una vida feliz y tranquila junto a su familia. Murió en 1833 en su finca, donde actualmente se encuentra emplazada la Residencia Presidencial de Olivos.

BELGRANO: Murió en 1820 de múltiples enfermedades y en la más absoluta pobreza. Su lápida fue confeccionada con un mármol de una cómoda perteneciente a su hermana. No tenía dinero ni para su funeral.

CASTELLI: Fue procesado militarmente por su actuación en el desastre de Huaqui y por sus diferencias con Viamonte. El 12 de octubre de 1812 murió en prisión víctima de un cáncer de lengua provocado por la quemadura de un cigarro. Fue el principal orador del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.

LARREA: Fue un comerciante que ganó y perdió varias veces su fortuna. En 1847, desesperado por no poder levantar un pagaré, se suicidó de un navajazo.

MATHEU: Luego de ocupar algunos cargos, en 1847 se alejó de la función pública por su estado de salud y se dedicó hasta sus últimos días a ser un comerciante de bajo perfil.

JUNÍN

JUNÍN es la ciudad más importante del oeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina, y principal centro administrativo, turístico, educativo, industrial, de salud y comercial de la región. Es la cabecera del partido de JUNÍN y se encuentra a orillas del RÍO SALADO, a 260 km al oeste de la ciudad de Buenos Aires. Por su relevancia en el contexto regional, se la conoce como "LA PERLA DEL OESTE". El Parque Natural LAGUNA DE GÓMEZ convierte a JUNÍN en el principal centro turístico lacustre de la provincia de Buenos Aires, convocando a decenas de miles de turistas especialmente en la temporada de verano y durante fines de semana largos.

La ciudad es un atractivo turístico en sí mismo, por su centro comercial, sus plazas y parques, sus avenidas y monumentos, su patrimonio histórico y arquitectónico, sus museos y circuitos turísticos, y su vida diurna y nocturna. JUNÍN se encuentra a la vanguardia en innovación tecnológica, rubro por el cual su gobierno local es reconocido a nivel internacional. Ubicada en plena pampa húmeda, sus tierras se encuentran entre las más fértiles y cotizadas del mundo. Luego de la segunda fundación de Buenos Aires, el ganado vacuno y las caballadas que habían traído los españoles se multiplican prodigiosamente.

Nacen así los primeros asentamientos rurales que tienen como objetivo dedicarse a la crianza extensiva del ganado. Antes del establecimiento de las estancias, las tribus nativas se apoderaban del ganado que no tenía dueño y lo utilizaban como medio de subsistencia. Cuando esta situación cambia, las naciones de originarios continúan con esta actividad y se los comienza a llamar malones. Por este motivo, es que el virrey JUAN JOSÉ VERTIZ decide establecer una línea de fortines y fuertes que protejan el territorio ocupado por los españoles. Con este propósito, se fundan, entre otros, los fortines de CHASCOMÚS, LOBOS, NAVARRO, MERCEDES, CARMEN DE ARECO, SALTO, ROJAS Y COLÓN.

VERTIZ quería fortificar todos los pasos sobre el RÍO SALADO, para que de esta manera, los malones no pudieran cruzarlo con las haciendas obtenidas. Por ello decide llevar el FUERTE DEL SALTO hacia la LAGUNA DEL CARPINCHO. Pero las personas que vienen a estudiar el terreno recomiendan adelantar la frontera hasta EL POTROSO, laguna cercana a la del Carpincho, y que daba nombre a toda la zona. Esta región era el lugar clave para detener la vuelta de los malones con el ganado de las ricas estancias establecidas en SALTO, ROJAS y ARRECIFES. Lo que se conoce hoy como PASO PIEDRAS constituía uno de los vados que facilitaban el cruce de la hacienda.

Pero VERTIZ no concretó nada de lo proyectado, como así tampoco los gobiernos que sucedieron luego de 1810. En aquel entonces la prioridad era concretar los esfuerzos en afianzar la independencia. Después surgieron otros problemas que postergaron por varios años el establecimiento de la línea de frontera planeada por los españoles. El 27 de septiembre de 1826 el entonces presidente de la Nación, BERNARDINO RIVADAVIA, emite un decreto en el que ordena establecer tres fuertes con el fin de ampliar la línea de frontera. Uno de estos tres fuertes era EL POTROSO. El 16 de agosto de 1827, MANUEL DORREGO y MANUEL MORENO firman un decreto designando a JUAN MANUEL DE ROSAS para que ocupe el puesto de Comandante General de Fronteras.

El trazado del fuerte de EL POTROSO queda en manos del INGENIERO TEODORO SCHUSTER, quien recomienda no levantar el fortín en el CERRITO COLORADO, tal como estaba previsto, sino hacerlo a 21 cuadras de ese lugar, en el margen izquierda del RÍO SALADO. En un primer momento, la tarea de levantar el fuerte estuvo en manos del coronel FEDERICO RAUCH, quien se encontraba a cargo del FUERTE DEL SALTO, pero como no recibe la ayuda necesaria, pide licencia por enfermedad. Entonces se encomienda la misión al Segundo Comandante, JOSÉ BERNARDINO BUENAVENTURA ESCRIBANO.

Este, recibe la orden de marchar hacia el lugar elegido, y el 27 de diciembre de 1827 acampa junto con sus hombres en el lugar donde hoy está ubicada la PLAZA 25 DE MAYO. De esta manera queda fundado el FUERTE DE LA FEDERACIÓN, que en aquel momento formaba el pentágono alargado aproximadamente entre las actuales PLAZAS 9 DE JULIO y ALEM. Distintos documentos de la época prueban la preocupación de Escribano por sumar más hombres al fortín, y por cubrir las necesidades que tenían los soldados y las familias de algunos de los soldados que se habían establecido en el FUERTE DE LA FEDERACIÓN.

En 1829 se produce un levantamiento encabezado por dos caudillos del lugar. Esta es contenida gracias al accionar del soldado ISIDORO SUÁREZ, quien en 1824 había participado en la BATALLA DE JUNÍN POR LA LIBERTAD DE PERÚ. En homenaje a su labor en defensa del fuerte se cambia el nombre FUERTE DE LA FEDERACIÓN y se lo comienza a llamar JUNÍN. El año 1830 encuentra, prácticamente abandonado y despoblado al fuerte. Muchos de los ranchos están totalmente destruidos a causa del tiempo y de los frecuentes ataques de los indios. Cuando JUAN MANUEL DE ROSAS asume como gobernador y capitán de la provincia de Buenos Aires, el fuerte vuelve a tomar su nombre original.

Es importante tener en cuenta que la recuperación del fuerte fue consecuencia de los negociados que el gobierno de ROSAS hizo con las tribus de la región. Aunque además de los acuerdos, la campaña al desierto de ROSAS, que tuvo como objetivo no la ocupación sino el escarmiento de los nativos, logró que el temor se apoderara de los aborígenes y que muchos se pusieran bajo las órdenes del blanco. En esta zona estaba el CACIQUE SANTIAGO YANQUELÉN, que junto con sus indios pampas más un grupo de indios ranqueles se ubicaba en lo que hoy es el PUENTE DEL MOROTE y desde allí custodiaba al FUERTE DE LA FEDERACIÓN de los ataques de los malones de las demás tribus. YANQUELÉN y sus hombres eran considerados traidores por los otros aborígenes.

En 1852, año en el que cae el régimen ROSISTA, el FUERTE DE LA FEDERACIÓN retoma nuevamente el nombre de JUNÍN. La situación es preocupante. Ya no está ROSAS para negociar con los indios. Repetidos malones arrasan el fuerte y obligan a sus pobladores a buscar asilo y protección en el interior. Para esta época no había ni cura ni médico. No había ni escuela ni iglesia y los soldados carecen de las armas necesarias y de una alimentación adecuada. En cuanto a la creación del Partido, y de acuerdo con la documentación, se concuerda que existió como tal desde enero de 1854.

En 1865 se procedió a efectuar la mensura del ejido y traza del Pueblo de JUNÍN. A pesar del crecimiento que empieza a despuntar en JUNÍN, es el ferrocarril el que marca un antes y un después en la historia del progreso y el desarrollo de la ciudad. El primer tren, del ramal FERROCARRIL CENTRAL ARGENTINO, llega en 1880. Sale de la ciudad de LUJÁN y terminaba en PERGAMINO, donde se abrían dos ramales, uno se dirigía hacia SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS y otro a JUNÍN, cuya estación estaba en lo que es hoy la estación de ómnibus. Una importante oleada de pobladores se radican en JUNÍN, muchos de ellos inmigrantes, en su mayoría españoles e italianos que venían al país atraídos por las leyes inmigratorias dictadas durante el gobierno de JULIO ARGENTINO ROCA.

La cantidad de habitantes crece vertiginosamente. Antes de 1880, la población no llegaba 2.000 personas. En 1895, el censo establece que en Junín hay aproximadamente 12.500 habitantes, contando los que se encuentran en la zona rural y estaciones que, como MORSE y ROCA, que comienzan a nacer en la región. Otro fenómeno se produjo con la llegada de los ramales. JUNÍN quedó dividido en tres pueblos muy poco comunicados: el Pueblo Viejo, al norte del paredón, el Pueblo Nuevo, entre el paredón y las vías del Buenos Aires al Pacífico, y Tierra del Fuego. Por este motivo cuando en 1912 el paredón es destruido gracias a los pedidos de los vecinos del lugar, no hay tres JUNÍN, sino dos, que aún hoy continúan separados por las vías del ferrocarril.

Por la importancia que comienza a adquirir JUNÍN, en 1892 una sucursal del Banco Nación abre sus puertas frente a la plaza principal. Diez años después lo hace el Banco Provincia. Y en esa misma época nacen para el ocio y el entretenimiento de los pobladores la CONFITERÍA 9 DE JULIO y EL TEATRO ITALIANO. El PALACIO MUNICIPAL, tal cual hoy lo conocemos, se construye en 1904. JUNÍN había crecido mucho. En los talleres ferroviarios trabajaban para 1906, 1607 obreros, dependiendo de ellos 6000 personas. Por ello JUNÍN es declarado ciudad en el año 1906.

ALEC GUINNESS: UN ACTOR QUE HIZO UN TRATO CON JESÚS

ALEC GUINNESS, fue un actor inglés de gran talento y prestigio internacional. Su época de mayor gloria y renombre gira alrededor de las décadas de los años cincuenta y sesenta. En su infancia fue anglicano, pero en la adolescencia cayó en el agnosticismo. Tenía una especial aversión hacia la Iglesia Católica y se auto declaraba “antipapista”. Pero esta postura se fue suavizando gracias al trato frecuente con su amigo TOMKINSON, un católico que le regaló el conocido libro de SAN FRANCISCO DE SALES, INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA, que le hizo bastante bien a su alma.

Pero Dios le tenía preparado un papel especial en el mundo de la actuación. Le tocó personificar en una película al célebre personaje de GILBERT K. CHESTERTON: EL PADRE BROWN, que se filmó en un pequeño pueblo francés. Así que –como es lógico- para el rodaje de la película tuvo que usar la característica sotana de sacerdote católico. Una noche, un poco cansado y aburrido de pasarse todo el día filmando -sin quitarse el traje clerical-, ALEC GUINNESS decidió dar un pequeño paseo por las calles del poblado, para despejar la mente. De pronto un niño, de unos siete años, se le acercó, y dando saltos de alegría, le pidió su bendición. El actor en un principio se desconcertó. Después, le hizo una caricia al niño. El pequeño se fue feliz y le dijo muy agradecido: “Buenas noches, querido Padre”.

“Proseguí mi camino pensando –escribió después GUINNESS- que una Iglesia capaz de inspirar tanta confianza en un niño y de propiciar con tanta facilidad la cercanía de sus sacerdotes –aun siendo desconocidos-, no podía ser tan intrigante y horrible como a menudo la describían. Así comencé a desprenderme de unos prejuicios aprendidos y arraigados en mí desde tiempo inmemorial”.

Simultáneamente que se rodaba esta película, recibió una dolorosa noticia: su hijo MATTHEW –de once años- se enfermó de polio y progresivamente comenzó a sufrir una parálisis en sus miembros inferiores. Apesadumbrado por esta angustiosa situación, decidió dar un paseo a orillas del río de ese pueblo donde se encontraba. A lo lejos divisó una pequeña iglesia católica. Decidió entrar para tratar de recuperar un poco de paz en su corazón. De pronto le vino una firme idea a su mente: hacer cuanto antes un trato con Dios. “Haz que mi hijo se cure –le pidió con fervor- y jamás pondré un solo obstáculo si alguna vez él desea hacerse católico”. (...)  Tres meses después, MATTHEW era capaz de caminar y, al poco tiempo, comenzó a jugar futbol. “Y no pasó mucho tiempo antes de verme obligado a asumir mi parte del trato”-confiesa GINNESS.

Inscribió a su hijo en un colegio de los jesuitas. Recibió formación cristiana. A los quince años, su hijo manifestó el deseo de ser recibido en la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Al poco tiempo, el actor empezó a pensar seriamente en seguir los pasos de MATTHEW. Hizo un retiro espiritual en un monasterio trapense. Y comenzó a frecuentar con cierta frecuencia un sacerdote católico para recibir la formación necesaria en preparación para su conversión. El 24 de marzo de 1956 fue admitido en la Iglesia Católica.

“Al igual que tantos otros conversos antes y después que yo –comenta el célebre actor-, me sentí como en casa, como si siempre hubiera conocido ese lugar. (...) Era un hermoso día de sol”. Y recuerda que después se quedó contemplando largamente las colinas alrededor de su casa, meditando sobre lo sucedido y dando infinitas gracias a Dios. Al año siguiente, mientras ALEC GUINNESS se encontraba en Sri Lanka rodando la laureada película EL PUENTE SOBRE EL RÍO KWAIT –que le valió el Óscar de la Academia-, inesperadamente su esposa le comunicó por teléfono una grata noticia: también ella acababa de ser recibida en la Iglesia Católica.

Entre las anécdotas que se cuentan sobre su vida como católico, se afirma que este actor le tuvo una gran devoción a Jesús en la Eucaristía. Un día en Kingsway, Inglaterra, mientras caminaba por la calle, sintió la necesidad de ir a visitar a Jesús Sacramentado en el Sagrario de una iglesia más cercana para rendirle su más humilde acto amor y adoración. Después le entró un cierto escrúpulo, pensando: “¿No estaré exagerando en mi piedad?” Pero pronto recuperó la confianza al enterarse de que un afamado sacerdote -converso inglés y brillante escritor-, el PADRE RONALD KNOX, se había encontrado en más de una ocasión auténticamente corriendo para ir a visitar a Jesús Sacramentado.

Curiosamente, y a pesar de lo mucho que detestó su papel en la legendaria película de George Lucas, su presencia fue uno de los ingredientes que ayudó al éxito del mismo. Gracias a su papel como el maestro OBI-WAN KENOBI, mentor de LUKE SKYWALKER en STAR WARS, La Guerra de las Galaxias, el 2.25% de los ingresos de taquilla que aún obtiene de la saga a causa del contrato original les proporciona hoy en día más dinero a sus herederos que el resto de los derechos de todas sus películas juntas. ALEC GUINNESS aceptó trabajar en la película a cambio de un porcentaje de los beneficios; a pesar de esto nunca estuvo muy convencido de su participación. Quizá por eso le pidió a George Lucas que su personaje muriera en su lucha contra DARTH VADER.

Por sus méritos como actor, la corte británica lo invistió Caballero en 1959, lo que le convirtió en SIR ALEC GUINNESS. En agosto de 2000 falleció a los 86 años de edad.

Fuente:
Raúl Espinoza Aguilera
Red de Comunicadores Católicos (México)

EL PACTO DE LA MONCLOA

La vida democrática de la España moderna abunda en aciertos, sacrificios y contratiempos, pero sólo un hito parece explicar la clave del éxito actual, de un sistema partidos que logró funcionar a pleno luego de cuatro décadas de hibernación franquista. El PACTO DE LA MONCLOA, hoy un mojón insoslayable en el camino hacia la recuperación del Estado de Derecho, consistió en la firma de dos documentos históricos en el que los representantes de los principales partidos políticos, sindicatos y otros actores sociales se comprometieron, en octubre de 1977, a seguir un programa político y económico con medidas tendientes a estabilizar la administración de un país acechado por la pobreza y el fantasma latente del regreso de la dictadura militar.

La clave de ese acuerdo fue la muy trabajada y trabajosa predisposición al consenso entre los sectores más moderados de centro derecha, al que pertenecía el designado presidente Adolfo Suárez, y los de centro izquierda... e incluso del Partido Comunista Español, que recién había sido legalizado a principios de ese año. No fue un acuerdo para nada sencillo, porque todos tuvieron que hacer concesiones a regañadientes, pero los frutos se ven hoy en día. No obstante, por las grandes dificultades que vivia la península en el otoño boreal de 1977 resultó la primera gran coincidencia de todas las fuerzas políticas, sindicales y sociales que, convocadas por Suárez, decidieron reunirse en el palacio gubernamental de Moncloa para acordar lo que el tiempo transformaría en algo más que una simple declaración de principios.

Una de las claves para que el documento no quedara "en letra muerta" fue el "cuello de botella" en el que se encontraban las flamantes y algo desorientadas autoridades nacionales. El pacto fue hijo de la necesidad. El gobierno de entonces había ganado las elecciones cuatro meses atrás con poco más del 35% de los votos. Con el electorado fragmentado y las calles llenas de manifestaciones, se vio obligado a llegar a algún tipo de acuerdo con la oposición. De alguna manera, se trataba de pensar más allá de la identidad de un gobierno: se trataba de encontrar una nueva identidad de país, aceptada también por el mundo exterior. Las bases del pacto en materia económica, que fue el aspecto más elaborado y trascendente del acuerdo general, fueron sentadas por el propio ministro de Hacienda, Enrique Fuentes Quintana, a través de un célebre discurso televisado que conmovió a los analistas de la época por su sinceridad, franqueza y estilo directo.

En su mensaje, el ministro reconoció abiertamente, después de muchos años en los que se disimulaban o tergiversaban las noticias sobre el verdadero estado de la economía, que la situación no podía "seguir así". Las razones de su diagnóstico se hacían sentir en la vida cotidiana: 40% de inflación, desempleo en aumento y paralización de la actividad, sumado a una balanza comercial cada vez más desfavorable para España, con exportaciones que sólo cubrían el 45% de las importaciones. Sin embargo, y contrariamente a lo que pregonaban algunos políticos y economistas, la solución no se encontraba en el triunfo de una política basada en una ideología en particular, sino en la voluntad de saber resignar algunos principios en pos del bien común.

"El camino es la negociación. El país ha mostrado un deseo inequívoco e irreversible de renuncia a la imposición como vía para resolver los conflictos, y porque la oposición es parte del poder. Los problemas planteados son problemas que afectan al interés nacional, y que exigen para su solución la participación de todos los grupos, y de todos los partidos", aseguraba Fuentes Quintana en un discurso que calmó muchos ánimos crispados y terminó de allanar el camino hacia el trascendental encuentro en la sede del gobierno español. A las reuniones de octubre en las que se discutió y acordó el pacto, el titular de Hacienda arribó con una gran ventaja: en varias rondas previas, consiguió acordar con las confederaciones sindicales un número de concesiones que, posiblemente, hubiesen demorado la redacción del documento de haberse tratado junto con el resto de las propuestas.

En sus encuentros con los sindicalistas, Fuentes Quintana acordó la reglamentación del despido libre para el 5% del personal de las empresas, y también acordó el límite de incremento salarial en un 22% para los años siguientes. Esto, por supuesto, luego de conceder el derecho de asociación sindical, todo un logro para las centrales obreras tras los interminables años de censura impuestos durante el régimen del general Francisco Franco. Luego, junto con el máximo representante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el entonces ascendente Felipe González, el titular del Partido Comunista Español (PCE), Santiago Carrillo, y los líderes de todas las fuerzas políticas legalmente habilitadas, también se acordó un plan básico de devaluación programada de la peseta y una reforma del sistema impositivo para disminuir el entonces acuciante déficit público.

Pero las reformas en el plano económico, aunque fueron las más importantes y recordadas, no fueron las únicas. Muchos no rescatan la importancia para la renovación política y jurídica que tuvieron los PACTOS DE LA MONCLOA, porque la Constitución Española, que se sancionaría al año siguiente, terminó por plasmar en el papel los derechos y garantías que la ciudadanía había ganado con tanto esfuerzo. Pero no hay que olvidarse de que el pacto fue la semilla de la Carta Magna. En ese sentido, se acordaron varias disposiciones que luego, junto con el resto de las propuestas, recibirían la doble aprobación del Congreso. Entre otros principios básicos que marcarían un antes y un después en la historia reciente de España, se acordó la aprobación del derecho de reunión, la penalización de la tortura y se reglamentó la libertad de expresión, un término utópico durante el franquismo.

domingo, 21 de mayo de 2017

30 AÑOS COMUNICANDO Y SIRVIENDO EN LA COMUNICACIÓN CATÓLICA ARGENTINA

Miércoles 17 mayo 2017 | Buenos Aires (AI): El pasado 19 de abril de 2017, el presidente de ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, Alfredo Musante, ha celebrado su trigésimo aniversario de servicios desde las “periferias” como agente de pastoral de comunicación. Desde ANUNCIAR Informa, compartimos un mano a mano con nuestro presidente y de esa charla amena y sincera nos compartió, desde el corazón lo que transcribimos a continuación.

Cuando le preguntan a él cómo fueron sus inicios, siempre recuerda que acompañó a muchas personas que, desde las radios “barriales” llevaban adelante su emprendimiento, sin apoyo económico de ninguna institución, ni empresas que solventaran los gastos que ocasiona mantener un programa de radio, con mucho esfuerzo y voluntad.

Ha aprendido a lo largo de estos 30 años que la verdadera vocación de comunicar y de transmitir el Evangelio, se puede ver en estos semilleros de evangelización, como bien lo describe el Papa Francisco: “desde la periferia”.  Como algo providencial, él lo ha venido haciendo en la práctica desde hace muchos años atrás, ya que estos medios pequeños realmente lo permiten, ofreciendo así una tierra fértil para llevar adelante un mensaje diferente, que lleve a la audiencia cautiva de ese tipo de medios, valores humanos y virtudes cristianas.

-ANUNCIAR INFORMA: Alfredo… ¿qué vivencias tenés sobre esta experiencia?

-Alfredo: “Más allá de lo positivo que he vivido en este tipo de radiodifusión, he visto cómo muchos programas de radio de orientación católica, que realmente eran muy buenos, lamentablemente desaparecieron, y a nadie le importó que esto suceda”.
Continuó: “Esto me preocupó desde el principio. Por eso cuando fundé ANUNCIAR pensé que podría brindar más ayuda y sostén. Sin embargo, se me hace muy difícil cuando tu mensaje no es hipócrita ni obsecuente con las autoridades religiosas, sobre todo”.

Y agregó: “Sé que no soy para nada querible en muchos sectores de la Iglesia en Argentina, y me refiero específicamente en el ámbito de la comunicación; por mi estilo, por mi lengua “afilada” y por mi sinceridad ante todo, eso le parece a muchos no gustarle. Sé que no escribo “bonito” ni utilizo palabras o términos académicos o, lo peor aún, cómo me atrevo a pensar en voz alta -cosa que genera malestar- por lo que pareciera que “pensar y opinar” no estaría bien...

Y continúa: “A lo largo de estos 30 años he tenido muchas decepciones de parte de la jerarquía y de muchos laicos, PERO JAMÁS SE ME OCURRIRÍA ABANDONAR LAS FILAS DE LA IGLESIA. Es un precio que pagás por eso, ya que noté que a lo largo de todo este tiempo son contados con los dedos de una mano, y me sobran, los amigos que te llaman por teléfono para sacarte al aire en su programa o te hacen una nota para su programa en la tele”…

…”Yo acepto esa “soledad e indiferencia”, tampoco me considero un modelo a seguir, porque no lo soy, pero es mi estilo, mi modo de ser, y si eso conlleva a que no les guste lo que hago y cómo lo hago: lo lamento por ellos. Puedo tener centenares de defectos, pero lo que no quiero ser son dos cosas: HIPÓCRITA y OBSECUENTE y eso los oyentes de EL ALFA Y LA OMEGA lo saben”

-ANUNCIAR INFORMA: Alfredo Musante, a lo largo de su trayectoria como agente de pastoral de comunicación, ha producido y acompañado a docenas de programas de radio de índole religioso y de otros contenidos. En prensa escrita se ha desempeñado como asesor en periódicos y publicaciones pequeñas pero con un fuerte impacto y llegada en comunidades puntuales.

En la actualidad sigue con la producción y dirección del programa de radio EL ALFA Y LA OMEGA, que está en su temporada número 24, con una presencia en más de 24 emisoras de radio de Argentina y Latinoamérica.
Ha participado en la CADENA DE LA AMISTAD de RADIO VATICANO en varias oportunidades y ha sido entrevistado docena de veces en diferentes medios; ha firmado convenios de colaboración con organizaciones dedicadas a la comunicación social de diferentes países.

Ha brindado pequeños cursos y seminarios sobre producción y otras especialidades y se ha destacado como guionista en dos producciones radiales como lo fueron EL VIAJE QUE CAMBIO AL MUNDO, que convocó a 437 profesionales del arte escénico y de la comunicación social de 24 países de las Tres Américas y los Países Bajos, así como también RELATOS DE LA PASIÓN y SEAMOS PROTAGONISTAS DE ESTA HISTORIA, en la actualidad está trabajando en dos proyectos radiofónicos sobre este formato y que estarán pronto en el éter de la radio.

Su mayor afán, además de seguir trabajando en pos de un mejor anuncio del Mensaje del Evangelio, es que los comunicadores católicos y, sobre todo la jerarquía eclesiástica, no olviden a los comunicadores que han partido a la Casa del Padre; personas comprometidas 100% con esta realidad comunicacional, con esta pastoral, rindiéndoles así el homenaje y recuerdo que merecen aquellos que fueron, personalmente, sus mentores y que prepararon el camino que transita hoy él, quien, con aciertos y defectos, continúa llevando con un estilo diferente un mensaje distinto en la radiodifusión hispano parlante.

Invitamos a que puedan seguir la trayectoria de nuestro presidente en este video que hemos realizado, donde se certifica todo el camino recorrido.


ANUNCIAR Contenidos
Departamento de Prensa y Difusión
Mayo de 2017

martes, 16 de mayo de 2017

¿CUÁNDO SE CUMPLIRÁN LAS PROFECÍAS DEL APOCALIPSIS?-Primera Parte

Las profecías que anuncia el Apocalipsis para el fin de los tiempos son escalofriantes. Sangrientas persecuciones contra los cristianos; una Bestia feroz con siete cabezas y diez cuernos que atacará a los creyentes; una invasión de langostas gigantescas con cola de escorpión y dientes de león; sangre y fuego que caerán sobre la tierra para matar a una tercera parte de la humanidad; un enorme Dragón que buscará devorar a los fieles de Jesucristo; y por si esto fuera poco, terremotos, oscurecimiento del sol, caída de las estrellas, pestes, guerras, hambre, muerte y violencia a granel. Con semejante panorama es lógico que los cristianos quieran saber cuándo sucederán estas calamidades. Por eso se intentó muchas veces, a lo largo de la historia, fijar la fecha de estos sucesos. Pero todos los intentos fracasaron. No obstante ello, cada tanto sigue apareciendo algún iluminado, o fundador de secta, o vidente que asegura que estamos viviendo ya los últimos tiempos. ¿Es cierto esto? ¿Podemos saber cuándo sucederán estos anuncios? Según el Apocalipsis, parece que sí.

Ante todo, veamos quién escribió el Apocalipsis. El autor dice que se llamaba Juan (1,9). ¿Quién es este Juan? Durante mucho tiempo se pensó que se trataba de san Juan, uno de los Doce Apóstoles, el Hijo de Zebedeo y hermano de Santiago. Pero el autor en ningún momento dice que él sea un apóstol. En cambio se presenta como un profeta (22,9). También se pensó que este Juan fuera el mismo que escribió el cuarto Evangelio. Pero basta con leer ambos libros y compararlos para darse cuenta de que el estilo literario, las palabras y las ideas de ambos libros son muy distintos. Por lo tanto, el “Juan” del Apocalipsis no era ni uno de los Doce apóstoles ni el autor del cuarto Evangelio, sino alguien de la iglesia primitiva que un día, inspirado por Dios, compuso esta obra. Según él mismo nos informa, se hallaba prisionero en una isla del Mar Egeo llamada Patmos (1,9), alrededor del año 95.

El Apocalipsis compuesto por Juan consiste en una serie de visiones aparentemente caóticas. Pero si lo leemos con atención podemos sacar algunas cosas en claro. Al comienzo dice: “Revelación de Jesucristo. Dios se la concedió a sus siervos para mostrarles lo que va a suceder pronto” (1:1). El primer versículo, pues, ya advierte que los sucesos iban a ocurrir “pronto”. A continuación escribe: “Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el tiempo está cerca” (1:3). Es decir, reitera que lo que anuncia el libro va a suceder en un tiempo cercano al autor. Luego cuenta todas las visiones que tuvo, y al llegar al final del libro vuelve a decir: “Estas palabras son ciertas y verdaderas. El Señor Dios envió a su ángel para mostrar a sus siervos lo que va a suceder pronto” (22:6). Y más abajo dice que un ángel le advirtió: “No selles las palabras proféticas de este libro, porque el tiempo está cerca” (22:10).

Pero el Apocalipsis no sólo afirma de un modo explícito que el tiempo de su cumplimiento estaba cerca, sino que lo confirma con las imágenes y las visiones. Así, se le dice a los cristianos que sus sufrimientos no van a durar mucho (6:11); que deben alegrarse porque el juicio de Dios ya está por llegar (14:7); que el Dragón dispone de breve tiempo para su actividad en la tierra (12:12); que cuando suenen las siete trompetas llegará el fin (10:67). Todo parece predecir un hecho inminente. Por eso a lo largo del libro se lee la frase de Jesús: “pronto vendré”, “ya estoy a las puertas”, “llego enseguida”. Si los hechos del Apocalipsis iban a tardar siglos en suceder, ¿por qué Jesús los ilusionó inútilmente? ¿Para qué les pidió que rezaran con ansias? “Ven, Señor Jesús” (22:17, 20), si Jesús no pensaba venir ¿Aún a cumplir las profecías?

El libro aseguraba a los lectores del siglo I que aquellos sucesos iban a suceder pronto. Y nosotros debemos creerle y abandonar la idea de encontrar en él acontecimientos que pertenezcan a nuestra época. Entonces ¿a qué acontecimientos se refiere el Apocalipsis? Ya dijimos que el libro se escribió alrededor del año 95. En esa época gobernaba a Roma el emperador Domiciano. Y los cristianos estaban atravesando por dos problemas muy graves: a) la ruptura de relaciones con los judíos; y b) la persecución desatada por el Imperio Romano. Los primeros cristianos, apenas surgieron, tuvieron que enfrentarse con los judíos. Porque, aunque leían las mismas Escrituras, rezaban los mismos salmos y asistían al mismo Templo, ellos creían en la resurrección de Jesús lo cual no era aceptado por los judíos.

Se produjeron, entonces, tensiones y refriegas. Las autoridades judías consideraron poco a poco a los cristianos como una “secta” y les prohibieron el ingreso al Templo y a las sinagogas. Esto colocó a los cristianos en un grave dilema: no querían renegar de las tradiciones judías, pero ¿cómo guardar silencio sobre la resurrección de Jesús y sobre su Evangelio? Ellos sabían que Dios había elegido al pueblo judío, y querían respetar esa elección de Dios, pero ¿qué hacer si los judíos no los aceptaban a ellos? La primera parte del Apocalipsis, es decir, los capítulos 4-11 (pues los capítulos 1-3 son una introducción), quiere responder precisamente a esta cuestión.

¿Y cuál es la respuesta de Juan? Les anuncia a los cristianos que el pueblo de Israel ha sido sustituido por la Iglesia. Que ésta es ahora el nuevo Israel. Pero no porque el antiguo Israel haya sido rechazado por Dios, sino porque los verdaderos israelitas (es decir, los judíos que sí aceptaron a Jesús) se han convertido ahora en la Iglesia, que acaba de aparecer.Y profetiza una dolorosa ruptura entre ambas comunidades, que será total y definitiva. Pero les advierte que no debían preocuparse porque ésta será el nacimiento del nuevo pueblo de Dios, el pueblo cristiano.

El autor dice todo esto mediante visiones y símbolos en donde muestra que el Antiguo Testamento ha sido superado por la nueva Iglesia de Jesús. Así, la visión del trono de Dios (capítulo 4) muestra que donde antes se adoraba sólo a Yahvé ahora se adora también a Jesucristo en forma de un Cordero degollado. La visión del libro sellado (capítulo 5) enseña que el Antiguo Testamento de los judíos es un libro indescifrable si no se lo completa con el Evangelio que predicó Jesús. La visión de los cuatro jinetes (capítulo 6) anuncia la llegada de Jesucristo y la inauguración de una nueva era.

La visión de los 144.000 sellados (capítulo 7), indica que el censo hecho por Moisés al salir de Egipto es reemplazado por un nuevo censo, que ahora incluye personas de todas las razas, lenguas y pueblos. La visión de las siete trompetas (capítulos 8-9) señala que las plagas de Egipto que dieron origen al pueblo de Israel, ahora son reemplazadas por nuevas plagas que dan nacimiento a la Iglesia. La visión del librito devorado (capítulo 10) exhorta a los lectores a predicar el Evangelio. Y la visión de los dos testigos (capítulo 11) muestra cómo el Templo de Jerusalén, al que nadie podía entrar, ha sido reemplazado por otro templo abierto a todo el mundo.

Pero un segundo problema preocupaba a los cristianos de fines del siglo I: la persecución desatada contra ellos por el Imperio Romano. Aún estaba fresca en su memoria la locura tristemente célebre de Calígula (37-41), y sobre todo de Nerón (54-68), quien unos años antes había perseguido cruelmente a los cristianos en Roma y había hecho morir al apóstol Pablo, a san Pedro y a muchos otros. Ahora, en el momento en que Juan escribe, el delirio imperial ha vuelto a instalarse.

Biblista
Ariel Alvarez Valdez

SINTOÍSMO

Es el nombre de la religión nativa en Japón. Se basa en la adoración de los KAMI o ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA. Algunos KAMI son locales y son conocidos como espíritus o genios de un lugar en particular, pero otros representan objetos naturales mayores y procesos, por ejemplo, AMATERASU, la diosa del Sol. Actualmente el SINTOÍSMO constituye la segunda religión con mayor número de fieles de Japón, sólo superada ligeramente por el BUDISMO JAPONÉS. El número de practicantes varía desde los 108 millones (80% de la población en 2003) que tienen prácticas y/o influencias sintoístas hasta los 4 millones (3,3%) que lo practican regularmente y se identifican con la forma oficial del SHINTO.

El término SHINTO se refiere a las actividades desarrolladas por los japoneses para venerar a todas las deidades del cielo y la tierra. Es considerada la religión originaria de Japón, un culto popular que puede describirse como una forma sofisticada de animismo naturalista con veneración a los antepasados, profundamente identificada con la cultura japonesa. En un principio, esta religión étnica, indígena no tenía nombre hasta la introducción del budismo en Japón (durante el siglo VI) desde China a través de Corea. Una de las denominaciones que recibió el budismo fue BUTSUDO, que significa "LA VÍA DEL BUDA". A fin de poder diferenciar el budismo de la religión nativa, ésta pronto llegó a ser conocida por el nombre de SHINTO.

Este nombre, SHIN-TO, procede de una antigua palabra china que significa EL CAMINO DE LOS DIOSES. Los japoneses escogieron utilizar un nombre chino para su religión porque en ese tiempo (hace más de un milenio), el chino era la única lengua que tenía escritura en Japón, ya que no se había desarrollado aún la escritura de su propio idioma. La frase que significa SHINTO en japonés es KAMI NO MICHI. El SINTOÍSMO afirma la existencia de divinidades o seres espirituales (KAMI) que pueden encontrarse en la naturaleza o en niveles superiores de existencia. Este término, que constituye el concepto central del culto, llegó a aplicarse a cualquier fuerza sobrenatural o dios, como los dioses de la naturaleza, hombres sobresalientes, antepasados deificados o hasta "deidades que representan ciertos ideales o simbolizan un poder abstracto"

El SINTOÍSMO no posee una deidad única ni predominante, ni reglas establecidas para la oración, aunque sí cuenta con narraciones míticas que explican el origen del mundo y de la humanidad, templos y festivales religiosos a los que acuden millares de personas en fechas señaladas. No se basa en dogmas o en una teología compleja, a los japoneses les ha dado un código de valores prácticos, ha moldeado sus comportamientos y determinado su forma de pensar. Existen templos donde se puede adorar a las diferentes deidades cuando se siente la necesidad de hacerlo.

Según el SINTOÍSMO, el Japón nace como país gracias a la unión de la pareja de dioses originarios IZANAGI e IZANAMI, a los cuales se ordenó crear y ordenar el mundo (con Japón como único centro) y colocar el pilar del cielo, el eje universal que une el cielo y la tierra. Esto representa un papel esencial para el entendimiento de la identidad nacional y la significación del emperador dentro de esta religión que se mantiene presente en la idiosincrasia pura de su pueblo. Desde la entrada del budismo en Japón en el siglo VI, este ha ejercido una profunda influencia sobre el SHINTO, aunque éste también se ha modelado adaptado en este país hasta darle una forma característica.

Debido a que el SINTOÍSMO no pretende convertir, criticar ni entrar en conflicto con otras religiones, su expansión fuera de las islas de Japón ha quedado limitada generalmente a las comunidades niponas de la emigración; aunque en las raíces de las artes marciales tradicionales modernas o GENDAI BUDO; del SUMO, el AIKIDO, y el JUDO, se puede apreciar su influencia en varios de sus movimientos y especialmente en su filosofía y rituales, como artes marciales pacifistas, y de naturaleza defensiva.

Cada santuario se dedica a un KAMI específico que posea una personalidad divina y que responda a los rezos sinceros del fiel. Al entrar en un santuario, se pasa a través de un TORII, una puerta especial para los dioses, que marca el paso entre el mundo finito y el mundo infinito de los dioses. En el pasado, los creyentes practicaban el rito de purificación o "MISOGI", consistente en el lavado de sus cuerpos en un río cercano al santuario. En años recientes solamente se lavan las manos y enjuagan sus bocas en lavabos proporcionados por el santuario.

Los creyentes respetan a los animales como mensajeros de los dioses. Es por esto que un par de estatuas "KOMA-INU" (perros protectores) se encuentran siempre en el santuario. Los ORIGAMI (figuras de papel): éste es un arte popular japonés en el cual se pliega el papel para dar como resultado una gran variedad de hermosos diseños. Se ven a menudo alrededor de los santuarios de SHINTO. Por respeto al árbol del cual se extrajo el papel para construir el ORIGAMI, este nunca se corta. El SINTOÍSMO fue utilizado como ideología legitimizante durante la fase militar de la historia japonesa reciente, es decir, como base de la divinidad y superioridad del pueblo japonés; y fue considerado la religión del Estado hasta 1945.